Un príncipe de la mafia neoyorquina. Un chico de oro británico.
Y un juego peligroso donde el amor se mancha de sangre.
No me atraen los hombres. O eso creía antes de chocar con Nikolai Sokolov. Un heredero de la mafia, un bastardo notorio y un monstruo violento.
Un encuentro desafortunado me pone en su camino. Y así como así, tiene sus ojos puestos en mí.
Un artista tranquilo, un chico de oro y el hermano gemelo de su enemigo. No parece importarle que las probabilidades estén en nuestra contra. De hecho, se propone romper mi control de acero y desdibujar mis límites.
Creía que mi mayor preocupación era que Nikolai se fijara en mí. Estoy aprendiendo por las malas que ser deseado por esta hermosa pesadilla es mucho peor.






